Difícil de entender
Cada día la vida me sorprende más con esto de aprender el valor de las cosas una vez que no las tenemos, es uno de los tomas que mas me gusta reflexionar, es como que el precio de las cosas recién lo podemos saber cuando no las tenemos, parece mentira pero todavía no se creo una barita para medir cuanto cotiza una amistad, la perdida de un amor, la perdida de una madre, de un padre, de un hijo. Debemos toparnos con el hecho para saber cual es su crudo e irremediable precio. Como dice una canción, “como cuesta luchar por las cosas que ya no vuelven mas” y el porque de aquellas perdidas es algo que solo DIOS sabe.Por otra parte, algo con lo cual muchas personas deben estar en disidencia conmigo es que para mi la vida es justa y sabia “uno tiene lo que se merece” lo que a algunos le dio a otros se los quito, hay quienes serán portadores de cuerpos esbeltos, sonrisas bellas, ojos perfectos, dinero en abundancia y hay quienes tendrán el alma pura y carecerán de belleza material, en fin todo compensa y valga la redundancia “lo que a unos le dio a otros le quito”.Y hay quienes serán egoístas y pensaran que solo ellos tienen problemas y se centraran en ellos mismos sin mirar al otro que también sufre dentro de sus circunstancias. Trataran de imponer sus carencias como si fueran únicas y se enojaran con el mundo entero hasta darse cuenta - alguna vez - que se equivocan. Estarán aquellos que no pueden ver lo que brilla de verdad y verán lo que ellos quieran ver, “donde hay castillos verán chozas y viceversa”. Con su mirada opacaran el brillo del amor, de la bondad, de la verdad, tan solo porque tienen un complejo que les permite ver lo que hay.
Hay quienes ostentaran, quizás para llenar ciertos vacíos, rellenaran con objetos materiales ese gran vació que no pueden cubrir quizás con personas, amigos, amores, etc, surgirá entonces ese irremediable deseo por el consumismo. Hace poco leí en una página Web que “quienes ostentan lo hacen porque están muy vacíos por dentro” un poco fuerte, en fin, cada cual es feliz a su manera. La complejidad es algo que siempre va a estar presente en esta vida, es algo tan innato al ser humano como su propia esencia. Por lo tanto debemos aprender a convivir con ella desde que nacemos hasta que morimos, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, en fin, siempre en la búsqueda de la superación “la batalla mas grande es aquella que se lleva a cabo hacia uno mismo” como decía mi abuelo.
Miguel Agustín Miguez Agras
San Salvador de Jujuy