Abril 8th, 2007

Difícil de entender

Cada día la vida me sorprende más con esto de aprender el valor de las cosas una vez que no las tenemos, es uno de los tomas que mas me gusta reflexionar, es como que el precio de las cosas recién lo podemos saber cuando no las tenemos, parece mentira pero todavía no se creo una barita para medir cuanto cotiza una amistad, la perdida de un amor, la perdida de una madre, de un padre, de un hijo. Debemos toparnos con el hecho para saber cual es su crudo e irremediable precio. Como dice una canción, “como cuesta luchar por las cosas que ya no vuelven mas” y el porque de aquellas perdidas es algo que solo DIOS sabe.Por otra parte, algo con lo cual muchas personas deben estar en disidencia conmigo es que para mi la vida es justa y sabia “uno tiene lo que se merece” lo que a algunos le dio a otros se los quito, hay quienes serán portadores de cuerpos esbeltos, sonrisas bellas, ojos perfectos, dinero en abundancia y hay quienes tendrán el alma pura y carecerán de belleza material, en fin todo compensa y valga la redundancia “lo que a unos le dio a otros le quito”.Y hay quienes serán egoístas y pensaran que solo ellos tienen problemas y se centraran en ellos mismos sin mirar al otro que también sufre dentro de sus circunstancias. Trataran de imponer sus carencias como si fueran únicas y se enojaran con el mundo entero hasta darse cuenta - alguna vez - que se equivocan. Estarán aquellos que no pueden ver lo que brilla de verdad y verán lo que ellos quieran ver, “donde hay castillos verán chozas  y viceversa”. Con su mirada opacaran el brillo del amor, de la bondad, de la verdad, tan solo porque tienen un complejo que les permite ver lo que hay.

Hay quienes ostentaran, quizás para llenar ciertos vacíos, rellenaran con objetos materiales ese gran vació que no pueden cubrir quizás con personas, amigos, amores, etc, surgirá entonces ese irremediable deseo por el consumismo. Hace poco leí en una página Web que “quienes  ostentan lo hacen porque están muy vacíos por dentro” un poco fuerte, en fin, cada cual es feliz a su manera. La complejidad es algo que siempre va a estar presente en esta vida, es algo tan innato al ser humano como su propia esencia. Por lo tanto debemos aprender a convivir con ella desde que nacemos hasta que morimos, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, en fin, siempre en la búsqueda de la superación “la batalla mas grande es aquella que se lleva a cabo hacia uno mismo” como decía mi abuelo.

 

 Miguel Agustín Miguez Agras

San Salvador de Jujuy

www.aguchomiguez.km6.net     

www.buscandoelser.blogspot.com

 

 

 

 

Abril 1st, 2007

Simplemente Gracias

Cuantas cosas tengo hoy que agradecer a mi Creador.
Nos ha dotado a todos de talentos y milagros.
Pero lo natural no permite a veces valorarlo. 

Solo cuando lo perdemos sabemos vislumbrar cuan importante era. 
Gracias Dios por dotarme de mis cinco sentidos. 
Si me pongo a pensar en todo lo que hago con ellos, no me alcanzan las palabras de agradecimiento y mi afán para disfrutarlos. 
Gracias Dios porque tanto yo como mi familia y amigos, podemos ver, oír, oler, tocar y hablar. 
Puedo distinguir los colores, contemplar un paisaje, mirar profundamente a alguien, disfrutar de un libro. 
Puedo escuchar el canto de los pájaros, la música que me eleva y me invita a bailar hasta el cansancio, puedo oír un lindo discurso, y el llamado de quienes me aman y me necesitan.
Puedo oler el perfume de una rosa, el aroma de una comida casera, puedo sentir, llorar, reír y emocionarme. 
Puedo expresarme, comunicarme fácilmente, aliviar con la palabra, gritar de alegría, decir todo lo que siento con intensidad. 
Pero tampoco puedo dejar de agradecer por todo mi cuerpo. 
Que perfecto lo has creado. 
Pero nosotros los humanos nos encargamos de destruirlo. 
Gracias por mis piernas, que me permiten trasladarme a donde quiera, realizar una caminata junto a un amigo, jugar corriendo en busca de la persona amada.
Gracias también por mis brazos, puedo tomar la mano de un niño, abrazar a quienes quiero, evitar una caída, puedo así mismo comer, vestirme, peinarme, todo gracias a mis brazos y mis manos. 

Aún así tengo muchas cosas más por agradecer, tengo un sistema reproductor donde soy capaz de dar vida.
¡Sí, de dar vida! 
Dios nos ha creado, nos dio vida y el don de dar vida a otros.
Claro, es tan común tener hijos, pero si nos ponemos a analizar
¡Que gran milagro! 
Y para que el hombre no se afane en su orgullo, nos brindó diferente especies de animales y una naturaleza perfecta para también observar la belleza de la su creación y su nacimiento. 

Abril 1st, 2007

Si a la vida…

Si a la vida 

“Buscá Ayuda, pensá en la Vida ante todo,
aunque lo
único que veas sea muerte”.
Si te equivocaste,
perdonate y promete a ti mismo luchar por la vida
de otros…

Está oscuro y húmedo, pero me siento protegida. El latir del corazón de mi mamá me tranquiliza. Soy parte de alguien que me ama y está esperando ansioso mi llegada. Se preocupa por cualquier llamado que venga de mí. Alguien está deseoso de tenerme en sus brazos, de guiarme, alimentarme y de hacerme feliz. Soy única, soy importante estando dentro de su panza. Pero cuando salga, ¿qué pasara? ¿Realmente les gustaré? ¿Seré como me imaginan? Y si no, ¿qué haré? ¿Qué me pasa? Siento algo raro; en nueve meses no lo había experimentado. ¿Es miedo?… No, no quiero salir, no quiero; aquí está cálido, aquí estoy bien. ¿Qué pasa? Mi mamá está haciendo más fuerza que de costumbre, tengo miedo. ¿Hacia dónde voy? Me estoy cayendo… Pero de repente veo luz, mucha luz, y gente alrededor. Me siento ahora vulnerable. “¡Quiero estar con mi mamá!”, grito. Mis lágrimas caen, siento mucho miedo. Pero el calor me envuelve, mi madre me abraza fuerte, me mira y llora conmigo. ¿Qué me espera en este mundo? Es totalmente diferente del que yo vengo.

“Vino a mi mente un recuerdo, y en ese instante supe por qué estaba allí, en ese momento, en ese lugar, a esa hora y en esa familia”.

Mi libro comienza con mi nacimiento. Pero en verdad, representa el gran momento en el que todos atravesamos para poder llegar a este mundo.
Un mundo que nos genera muchas expectativas, miedos y dudas.
Y nuestro trabajo a lo largo de la vida es poder desapegarnos psicológicamente del vientre materno. Cortar el cordón y salir a vivir la vida que nosotros queremos vivir, no la que nos inculcaron, no la que quiere otro. No estamos en esta vida para cumplir las expectativas de los demás, sino a SER quien debemos ser.
A medida que el sujeto accede al universo simbólico del lenguaje oral, desarrolla su corteza cerebral de un modo tal que dicho desarrollo le permite pensar, ordenar sus percepciones lingüísticas y categorizar la realidad de acuerdo con los modelos aprendidos dejando cada vez mas la percepción originaria, mucho mas primitiva del cerebro. Así va abandonando la intuición y jerarquizando el pensamiento.
El hombre es un ser dotado de razón, que es la capacidad de ordenar las percepciones y las imágenes mentales de acuerdo con ciertos principios que conllevan una lógica determinada.
El elemento básico es la mutación de la noción de la realidad y la del observador, llevándolo a un cambio radical entre ellos, ya que no se acepta el acceso a una realidad única sino que existen varias realidades como formas de ser.
Nuestras conductas son el resultado de la interacción de nuestra genética y nuestra experiencia. No hay ningún ser humano igual a otro, y todos tenemos una mirada diferente de la vida, de cómo interpretamos las cosas.
Es lindo poder ver la vida como una oportunidad de crecimiento y de realizar nuestro deber ser. Pero tenemos que saber interpretar las señales y elegir el camino que nos lleve a la realización. Y muchas veces para poder ver que necesitamos cambiar de rumbo para reencausarnos en la vida es por medio del dolor. El dolor como alerta. Por eso tendríamos que poder ver a los problemas como una ayuda para la maduración y para hacer grandes cambios positivos. Así mismo utilizar todo como un aprendizaje. Así mismo ver también a la angustia como medio para llegar a la eterna felicidad.
De un mismo tema podemos tener diferentes interpretaciones, así como en la angustia, el dolor y los problemas también pasa con ciertos temas específicos, como el concepto de Dios, las visiones del mundo y del ser humano.
En este libro también relato esas diferentes interpretaciones y modos de explicar una misma cosa., por diferentes medios: el tema energético, el ocultismo, la ciencia., las diferentes religiones y las experiencias espirituales.
La protagonista en su búsqueda va interactuando con diferentes aspectos y disciplinas hasta encontrar la que la lleva a la realización, a la eterna verdad y paz.

 

Abril 1st, 2007

Parábola de los talentos

Mateo 25, 14-30 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el de los dos talentos dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento dijo: Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió: Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Reflexión Los talentos son cualidades que Dios nos ha dado a cada uno. Todos tenemos alguna o muchas capacidades que nos permiten realizar nuestra misión. Vamos a reflexionar sobre la enseñanza de este evangelio: La primera alude al que recibió cinco monedas y a su compañero, que negoció con dos. Cada uno debe producir al máximo según lo que ha recibido de su señor. Por eso, en la parábola se felicita al que ha ganado dos talentos, porque ha obtenido unos frutos en proporción a lo que tenía. Su señor no le exige como al primero, ya que esperaba de él otro rendimiento. Igualmente se aplica a nosotros, según las posibilidades de cada individuo. Hay personas que tienen gran influencia sobre los demás, otras son muy serviciales, otras se dedican al cuidado de personas enfermas, los hay con una profesión, con un trabajo, con una responsabilidad concreta en la sociedad… Pero puede darse el caso del tercer siervo del evangelio: no produjo nada con su talento. A Cristo le duele esa actitud porque es una manifestación de pereza, dejadez, falta de interés y desprecio a quien le ha regalado el talento. Se encuentra ante alguien llamado a hacer un bien, aunque fuera pequeño, y resulta que no ha hecho nada. Y en cierto punto también muchas veces nos perjudicamos a nosotros mismos con esa actitud aunque no nos demos cuenta.

Analiza tu día. ¿Qué has hecho hoy? ¿Qué cualidades han dado su fruto? ¿Cuántas veces has dejado sin hacer lo que debías? ¿Será que en ciertos momentos esa angustia se debe a que no estas cumpliendo la tarea que viniste a realizar?    

Abril 1st, 2007

Una gran verdad…

"Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos."

Albert Einstein

Es así, la madurez se consigue cuando podemos ver que para nuestro crecimiento y felicidad es necesaria la evolución y el bienestar del otro. Es hora de ver la vida como un todo, no en partes separadas. Todo tiene un gran sentido, y aunque muchas veces tengamos que pasar por crisis son situaciones que aparecen en el momento justo para poder equilibrarnos y reencausarnos en el camino.
Si buscamos el bien para otros, buscamos el bien para nosotros mismos, lo que yo hago con mi prójimo es lo que quiero para mi mismo.
“La puerta entre nosotros y el cielo no podrá abrirse mientras esté cerrada la puerta entre nosotros y el prójimo. O. S. Marden". La plenitud se consigue sabiendo que todas nuestras actitudes generan sentimientos y situaciones diferentes en nosotros mismos y en los demás. Dios nos dotó de libertad. Pero no hay que confundir libertad con libertinaje. Libertad es hacer todo lo que queremos sin perjudicar al prójimo y a uno mismo haciendose responsable de lo que se elige en todo momento.
“Esta plasmada en el Libro del Génesis, el primero de la Biblia. En éste el ser humano (creado hombre y mujer) fue hecho libre, pero el abuso de esa libertad lo hizo caer en el mal” Les comparto un mail que recibí hace poco: Un profesor, al terminar la clase y mientras organizaba unos papeles encima de su escritorio, vio que se aproximaba uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo: - Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar sus tonterías y dejare de ver su cara aburridora. El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado.
El profesor miro al alumno por un instante y en forma muy tranquila le pregunto:

- ¿Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

- Por supuesto que no. Contesto en tono despectivo el muchacho.

- Bueno, -prosiguió el profesor-, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me esta ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

- No entiendo a que se refiere. Dijo el alumno confundido.

- Muy sencillo, -replico el profesor-, tu me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad.
Muchacho, -concluyo el profesor en tono gentil-, tu rabia pasara, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tu llevas en tu corazón pero de mi depende lo que yo cargo en el mío.

Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.